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La Bahía ofrece actividades de turismo ecológico como el reconocimiento de especies marinas, recorridos ecológicos por el ecosistema de manglar, reconocimiento de especies vegetales, observación de fauna, senderismo, buceo, pesca deportiva y pesca artesanal.
De enero a diciembre, Bahía Málaga luce sus mejores galas para hacer que los turistas disfruten escenarios naturales como la quebrada de La Sierpe, el estero La Muerte, Playa Chucheros y la ensenada del Tigre, entre otros, que ofrecen un sin fin de actividades para la recreación y el reconocimiento de la riqueza natural de la zona.
Las poblaciones de Juanchaco, Ladrilleros y La Barra soportan gran parte de sus economías mediante actividades de turismo. A la zona llegan anualmente miles de turistas, que buscan planes de bajo costo y, según los estudios realizados por la Fundación Yubarta, la mayoría provienen del sur occidente colombiano y otro porcentaje de la capital del país.
Atracciones gigantes
Como si fuera poco, entre junio y octubre, las cálidas aguas de la Bahía, son visitadas por las ballenas yubarta, que año tras año escogen este escenario para dar a luz a sus ballenatos, aparearse y lactar, convirtiendo a Málaga en la zona con la tasa de nacimientos más alta del mundo.
Desde 1994 este fenómeno natural ha despertado un creciente interés acerca de estas especies por parte de turistas y operadores de turismo.
En 1999 se estableció un convenio entre la Alcaldía de Buenaventura, la Corporación Regional del Valle del Cauca (CVC) , la Dirección Marítima y Portuaria (DIMAR), los guardacostas del Pacífico y la Fundación Yubarta, por medio del cual se conformó el Comité de Ballenas que coordina la actividad turística de observación de ballenas en el Valle del Cauca. Este Comité certifica año tras año a los motoristas en el tema de observación.
Desde 1996 existe una reglamentación sobre la observación turística de ballenas, que fue modificada en 2001 y se creó la Directiva Permanente 001 de la Dirección General Marítima (Dimar) donde se encuentran las normas para la observación de ballenas en el Pacífico colombiano, gracias a un proceso de concertación entre el Comité de ballenas y las comunidades locales.
Actualmente existen lancheros identificados para la prestación del servicio y un grupo de jóvenes ecoguías encargados de brindar información al turista sobre la importancia de la especie y sobre el valor turístico de la zona. Estos jóvenes han sido capacitados por la Fundación Yubarta con el ánimo de posicionar la actividad del avistamiento de ballenas como una alternativa productiva sostenible real, posible e importante en la zona. |